miércoles, 21 de mayo de 2008


La gran mayoría de los que nos llamamos cristianos, vamos a Misa los Domingos, y asistimos sin falta a un funeral de un vecino o de un familiar, la comunión del hijo u otras celebraciones no acabamos de creernos que verdaderamente Dios nos ama, vive con nosotros y en nosotros;

En este modo de vida "a medias" Dios si, pero cuando yo quiero ó puedo ó me hace falta, le transmitimos sin darnos cuenta a los niños y jóvenes un testimonio muy pobre del Amor de Dios, una fé vacía,un, como si Dios fuera un ser lejano que está, pero sabe dios donde;

A lo que muchos muchos niños y jóvenes responden con un no creer en nada.


Pienso que esto pasa, porque tenemos poca fé, ( porque somos muy cómodos y no queremos compromisos que nos aten) y al tener una fé tan débil, no sentimos la necesidad de pedirle a Dios que nos la aumente.

No hay comentarios: